sábado, 29 de abril de 2017

First Chemo 

  




  Vamos a darle para atrás al tiempo nuevamente, hace un año, un día como hoy estaba lista para mi primera quimioterapia. Wait, no estaba lista, no hay manera de que alguien esté listo/preparado para recibir veneno en su cuerpo. Empecemos de nuevo, un día como hoy hace un año, estaba traumada por mi primera quimioterapia. 


     Se suponía que me sintiera bien porque tan pronto cogiera mi primera quimioterapia me iban a dar de alta, solo por un día. POR UN DÍA IBA A DORMIR EN MI CAMA. UNA NOCHE. Después de haber pasado mas de 50 días en el hospital, una noche en casa era la gloria, el sueño mas bonito. ME IBA A BAÑAR CON AGUA CALIENTE. Eso era lo único que me emocionaba, tan pronto lograra eliminar el metrotexate de mi cuerpo, me iban a mandar para mi casa. Wujuuuuu.



Mami (no sé de dónde, but ajá) sacó la idea de que si me lavaba el pelo y lo tenia bien cuidado, no se me iba a caer. ¿USTEDES PUEDEN ENTENDERLO? Si lo logran, me avisan. (Para referencias lean el blog Adiós Pelo).



Entonces, ella de todas maneras, queria que me lavara el pelo en el agua fría del hospital. Casi la denuncio por maltrato, pueden preguntarle a todas las enfermeras, hice una mini-huelga (mi especialidad) y no me lavé el pelo. 


Yo 1, mami 0. 


Tenía un pequeño nido en el pelo, pero todo normal. 



Estuve todo el día esperando que la quimio subiera, con esa ansiedad. Ya sabía que iba a tener nauseas, recién operada como estaba, dolía vomitar. 


La Dra. me dijo que podía comer lo que quisiera. Asi que le dije a papi que me llevara Pizza Hut, tu sabes mucha grasa. La quimio llegó a las seis, a las seis de la tarde empezó el líquido amarillo a entrar por mis venas. Justo a las seis y quince me salió un rash, EN TODO EL CUERPO. Como si me hubieran picado los mosquitos. Las doctoras vinieron a ponerme benadryl, para la alergia, pero esperen. ¿Quién es alérgica al benadryl? ESTA SERVIDORA. Me pusieron solumedrol, y pusieron en mi record que hay que pre-medicarme con solumedrol SIEMPRE. 



Me había comido una orden de palitroques y vomité tres. 


Yo no sé si era la ansiedad, creo que era más mental que otra cosa, pero según como empezó a "bajar" el metrotexate, empezó el dolor de cabeza. La luz me molestaba una cosa horrible. Me dormí un rato, pero no pasaba mucho tiempo dormida. Cada 15 minutos estaba orinando. Me sentía incómoda. Cuatro horas después la quimioterapia terminó. 


Cuando terminó, mami y una enfermera me pararon de la cama para cambiar las sabanas, estaba bien mareada. Papi estaba agarrandome por los dos brazos. Empecé a ver puntitos grises...


Ya yo sabía. No era la primera vez. 


Yo sabía lo que me iba a pasar


Y le dije a mami...


"Mami, ya no puedo más"


Yo sabía que iba a combulsar. 


Mami me dijo que aguantara, lo intenté, les juro que lo intenté, pero mi cuerpo no podía más.  


Le dije a mami que ya no podía más, y me fui. 


Para mí, yo estaba durmiendo, de hecho soñé que estaba en una fiesta, y mami la arruinó, porque me despertó.  


Cuando desperté, no entendía porqué todos estaban encima de mí. ¿Qué le pasa a toda esta gente? Estaba tranquila, me sentía muy muy bien, no tenía nauseas, tenía hambre. 


Me llevaron al cuarto de tratamientos, y mas o menos 6 doctoras estaban haciendome preguntas, alumbrandome y tocandome. Todo esto pasó 30 segundos despues de que combulsara. #TeamHOPU #TeamFlash. Me sacaron sangre, y me hicieron de cuanta cosa había. 


Yo solo podía pensar en que tenía hambre y no me dejaban comer porque estaba en observación. Como a las diez, después de pelear y pelear, me dejaron comer. Unas galletas de soda, con un chocolate caliente. ¿Y saben qué? ME QUEDÉ CON HAMBRE. 


No me dejaron comer más nada, por aquello de la observación, pero me sentía bien, todos los efectos de la quimioterapia se habían ido. Ojalá hubiera sido para siempre, porque después de eso cada vez era peor.



PD: Soy alérgica al benadryl, a la penicilina, al metrotexato, al yodo, al gadolinio, vancomicina, decadron, tramadol, morfina y probablemente a los mariscos.


PD2: Nadie sabe porqué combulsé, y no era la primera vez, ni fue la última. 

martes, 25 de abril de 2017

Survivor

     








     Mucha gente me dice "Yo no sé que hubiese hecho en tu lugar" "No sé cómo puedes con tanto" "Yo no hubiese podido". No es hasta que estás en esta posición que sabes cuán capaz puedes llegar a ser. No es hasta que te ves contra la espada y la pared que decides actuar. Antes de esto, yo tampoco pensaba que iba a poder, yo no creía en mí, al menos no lo suficiente para creerme capaz de lograr todo lo que he logrado. Aprendí a vivir sin miedos, sin complicaciones, disfrutando cada segundo como si fuese el último, si, hasta pueden preguntarle a mami, si tienes un pececito y me dices que quieres hacerle un cumpleaños, lo coordinamos, enviamos las invitaciones y celebramos. Why not? 

     Adaptarme a mi antiguo estilo de vida fue imposible, ya no voy a escuela, la universidad no empieza hasta agosto. Así que me dedico con todas mis fuerzas a dormir, ver netflix y tutoriales de maquillajes, obviamente a comer. Si alguien sabe de un trabajo para mi, son más que bienvenidos a dejarme saber.


     El documental... ¿qué les digo? Fue mucho más de lo que esperaba. Sé que Pedro y yo nos esmeramos nos amanecimos y demás, porque nos gusta, porque el arte es nuestra pasión. Gracias a cada uno de los que se dio cita allí, no esperaba ver tanta gente. Me llenan muchísimo todos sus mensajes de apoyo, me ayudan a seguir con esto que no es para nada fácil.  

     Estaba escribiendo y me quedé dormida. De verdad que hacer un documental es cansón, madrugar a grabar y todo eso. A veces ni yo misma me la creo porque es que Pedro y yo amamos dormir. 


      Seguimos, hacer este documental fue como un "closing" de esa etapa en el hospital. Guardar esos recuerdos lindos y los malos, para un día mirar hacia atrás y decirme a mi misma, de ahí vengo yo, de ahí salí.  Saber que superé todo eso, y que no habrá ningún otro obstáculo que venga a mi vida ante el cual no pueda sobreponerme.

     A parte de ver a toda mi familia alli, mis tias, mami, mi abuela, mis primas, mis padrinos, mi hermanito menor, mi novio, su familia, mis amistades, jajajaja, el personal del hospital, mi doctor, osea casi todo mundo, allí llegó Fabiola, mi cucurruuuuu. 


     Yo esperaba verla hinchada, pero no, ella estaba como si nada. Demostrandole al mundo que si se puede, que vamos con todo, y que hay Fabi para laaaaaargo. Definitivamente fue mi mejor regalo ❤️


     Gracias a cada uno de ustedes por apoyarme de una forma u otra, para mi esto fue algo muy grande. 




PD: YA SÉ HACERME EL CAT EYE, YA SOY TODA UNA MUJERRRRRRR.
PD2: Si es para fregar o barrer soy una baby 

sábado, 1 de abril de 2017

Adiós pelo 

                  


     A los ocho tomé la decisión de recortar mi pelo por primera vez y donarlo. Lo hice, terminé pareciendo a Dora La Exploradora y siendo víctima de bullying. Cuando, cuatro años más tarde, volví a cortarlo y a donarlo, el bullying fue aun más fuerte. Eso no hizo que mi filosofía cambiara, al contrario, tomé la decisión de raparme tan pronto cumpliera los 18.


    Demás está decir que mami y abuela se oponían rotundamente, pero ya iba a tener 18 so 🤷🏽‍♀️. Con el apoyo de mi misma era suficiente.

       Cuando me diagnosticaron, una de las primeras cosas que pensé fue "Finally me voy a rapar 🎊🎊" pero ahí estaban mami y abuela diciendo que no. Según ellas si me lo cuidaba las quimios no iban a hacer que se me cayero. Of course.

     Nunca he sido persona de peinarme y cuando se empezó a caer, se empezó a enredar y a dejar pelos donde quiera que iba. Mi almohada estaba llena de pelos, el baño estaba lleno de pelos, pelos pelos everywhere. Me exasperaba a un nivel increible. 

      El día antes de mi graduación, mi pelo empezó a enredarse en grandes proporciones. Cuando Jennie iba a secarlo, los nudos caian, ya no podía más. ¡Estaba loca por raparme! Quería hacerlo allí mismo, pero otra vez no me dejaron. ¿Ustedes imaginan lo bella que me vería con el birrete y calvita? I know, very flawless ✨

      El día después de la graduación me rapé. Fue un momento de alegría y respiración entre tanto; pero para mí. Mami, desde que cogí la tijera empezó a llorar, como la Drama Queen certificada que es. 

    A mi no se me cayó el mundo, a mi se me iba a caer el pelo y yo me lo tumbé. 

     Después de pasarme la máquina, lo primero que hice fue abrir el freezer y literalmente metí mi cabeza ahí. Después hice lo mismo pero con el aire acondicionado. Sentía como si mi cerebro al fin tuviese pulmones. 

      Bryan se sentía orgulloso de mi y feliz porque me parecía a él, corrección, él se parece a mí porque osea. Nos tomamos un selfie cara con cara que parecíamos gemelos. 

       No lloré mi pelo , no lo sufrí ni lo sufriré. Ahora sufro porque está creciendo lacio. 

sábado, 18 de marzo de 2017

Uniendo Cabezas por los niños de CAP 

       

    Cuando la Fundación CAP me preguntó si podía ser su CAPitana dije que sí sin pensarlo. Es un honor tan grande ser portavoz de mis compañeros de hospital, de poder llevar su voz y que el pueblo conozca nuestras necesidades y sepan que su donativo se queda 100% en Puerto Rico.   


    ¿Les cuento mi día?   



     A mi me pasan cosas que si no tomo fotos nadie me creería. El día antes, una “criatura” bien prepotente nos chocó, pero tranquilos y quietos, que ella en vez de llamar al 911 llamó a “su abogado”. Tengo mi prótesis so’ tengo que ir a chequear que todo siga en su sitio. El policía nos dijo que esperáramos la ambulancia, que tardó tan poco como dos horas. Tenía un dolor en el cuello, que se extendía hasta mi mandíbula por el impacto. La cosa es que llegan los paramédicos y me dicen que no me pueden llevar a centro médico, que tiene que ser a un hospital del área; si gente, después de esperar dos horas allí. Gracias al policía Crespo, que se quedó todo ese rato con nosotras. Cuento corto largo, salí de Centro Médico a las 10:00 de la noche, cansada, con hambre y un dolorcito chévere. 


                                              ✨✨✨✨✨✨✨✨✨      


   Llegué a la actividad temprano, a las 8:30 ya estaba allí. Cuando entro, Gretel y Zary me estaban esperando. Nada más y nada menos qué con un video de Pedro Capó y Christian Pagán mandándome saludos. Brinqué y grité como loca. OMG.



           La actividad fue un éxito, y ya quiero que sea la próxima para seguir participando como sobreviviente. Me conmovió el alma todos esos niños y niñas de apenas 7 y 8 años que llegaron hasta allí para donar su cabello, de hecho vi dos que llegaron con sus alcancías, fue inevitable no llorar. Si me senté cinco minutos durante todo el día fue mucho. Muchas gracias a todos. Muchos niños pequeños y algunos no tan pequeños se tomaron fotos conmigo como si fuese una artista, me sentí como una celebridad, ok no. Escuché muchos mensajes de aliento, palabras hermosas que me hicieron llorar. Pude ver a mi cucurru, a quién el próximo jueves operarán, así que les pido que la pongan en oración.      




Bueno, eso es todo por hoy, hoy no hay nada triste que contar, por el contrario, ha sido una semana de mucha felicidad. Grandes puertas se siguen abriendo y hay muchas sorpresas 🎉   


     See you next week 💓

martes, 7 de marzo de 2017

Desde sus ojos


        Hoy se cumple un año de mi operación. Hace un año le dije “Bye Bye”  a Babi para siempre. Ya no más tumor.

         Ya les había dicho que la operación fue larga y aunque fue poco el tiempo que estuve despierta ese día, pensé que me iba a morir o que mi traqueotomía se iba a caer (sí, estuve al menos dos horas agarrando el tubo del oxígeno) y diciéndome a mi misma que no iba a sobrevivir. Hasta tuve pesadillas en las que unos ángeles me iban a buscar…

         Quiero que tengan una idea más clara de lo que fue ese día, pero no soy la mejor persona para contarles, estuve sedada un 85% del tiempo…
El blog es tuyo Víctor…

        “Ese día me encontraba haciendo mi práctica universitaria, pero mi mente no estaba allí, cada minuto que pasaba me preguntaba que estaba ocurriendo, si mi novia había salido, si todo iba bien…
Llegué al hospital como a las 5:30, sólo. En el estacionamiento me encontré con Jeffrey Aubry, ex-jugador de los capitanes, mi equipo favorito. No, no lo saludé, mi mente estaba demasiado distraída para eso. Busqué un guardia de seguridad para preguntarle como podía llegar a sala de operaciones. Ella pensó que iba a hacer mi practica allí porque aun tenía mi uniforme de terapia física, ni siquiera recordaba que eso tenía puesto. Tan pronto terminé la practica salí directamente hacia el hospital, hacer una parada me haría perder tiempo. La guardia me preguntó dónde haría mi practica y le expliqué que no iba a hacer la práctica, que necesitaba llegar a sala de operaciones a ver a mi novia.

             Al entrar a la sala de espera de sala de operaciones, la primera persona a la que vi fue a Madeline, mi suegra. Intentaba mantener la calma, pero la conozco suficiente para saber que estaba nerviosa, ansiosa y asustada. Me dijo que la cirujana había salido a pedirle consentimiento para poder abrir más de lo pronosticado, porque Babi, como ella le decía, se había regado y también había que hacerle una traqueotomía. Esas no eran buenas señales. Sentía que me iba en un abismo, aunque "intentaba" mantener la calma.

        Llamé a mami y entre lágrimas le dije todo lo que Madeline me había explicado. Ella intentó calmarme, pero yo apenas podía hablar. Me dijo que dejara de llorar, que ella iba en camino para el hospital.


          En la sala de espera estaban mis suegros y María, una amiga de la familia, pero a medida que las horas iban pasando varias personas empezaron a llegar. Eso hizo que me distrajera un poco. Mami, mi padrastro y compañeros de trabajo de Madeline estaban allí.


       No me asombraba, mi novia era y es muy querida y tiene el apoyo de muchas personas. Ella siempre busca ayudar a los demás y se deja amar de todos los que la conocen.


       Solo pensaba que los doctores no tenían ni idea de qué hacer, que la tenían allí esperando, a veces cambiaba a algo más positivo y pensaba que todo iba muy bien. Mi mente era un lío entre pensamientos negativos y positivos. Estaba desesperado.


Las horas pasaban lentas. Por más que mirara el reloj era como si no quisiera caminar. Las siete… las ocho… las nueve y aun no habían noticias de Stephanie. Las diez… las once… todo seguía igual.


Cuando finalmente, después de lo que pareció una eternidad, me dijeron que Stephanie había salido de sala, me puse contento, feliz y ansioso. Todo a la misma vez, (a veces no sé cómo sobreviví a ese día). Sólo una cosa tenía clara, quería verla, quería verla, quería verla. Todo ese tiempo fue más desesperante que las dieciséis horas y quince minutos que duró la operación.


Al momento, no me dejaron pasar a recovery a verla. Entró su mamá y me dijo que estaba inflamada, que iba a ser fuerte verla. Nada de eso me importaba, yo solo quería ver a mi novia. Mientras más esperaba, más me desesperaba. Llevaba sin verla desde el día antes, pero se sentía como meses, necesitaba verla. Fue de madrugada cuando pude verla.


Sorprendente, es la única palabra que puedo encontrar para describir la sensación de verla al salir de sala de operaciones. Estaba inflamada, la cicatriz era bien grande. Lo más increíble de todo es que a pesar de la inflamación, la cicatriz, los tubos y las máquinas; la seguía viendo igual de hermosa que siempre. Mami me preguntó si la había visto, y que como estaba, y le dije que estaba hermosa. Estaba viva.


En el camino de sala de operaciones hasta PICU, no lo podía creer, no podía creer que en realidad era ella quien estaba pasando por eso. ¿Qué esas cosas no solo pasan en las películas? Eso solo pasa en las películas… Jamás pensé que yo iba a tener que vivir esa trágica experiencia. Ver a mi novia acostada en una camilla sin poder hablar, con una traqueotomía y una cicatriz desde su labio hasta la oreja; cien puntos. Era increíble. Parecía un sueño malo, era totalmente irreal.


Iba todo el camino hacia PICU diciéndole que la amaba, no sabía si ella me entendía, pero no me importaba. La primera reacción de mi cuerpo fue tomar su mano.”


**Llegué, vengo a aclararles que si lo entendía, iba todo el camino aguantando las ganas de llorar porque tenía que mostrarme fuerte. Verlo y escucharlo decirme “Te amo” me tranquilizaba. La realidad es que estaba muerta del susto y cada vez que dejaba de verlo porque la escolta iba muy rápido sufría. Necesitaba verlo.**
  

        “Al llegar a intensivo, nos mandaron a sus papás y a mi, (que éramos los únicos que quedábamos) a un cuarto en lo que la estabilizaban. Me sentía un poco más tranquilo porque ya la había visto y sabía que estaba bien, pero quería quedarme con ella, eso me ponía ansioso. Su papá se fue, y Madeline me dijo que me fuera, pero yo quería verla otra vez. La ví, y en contra de toda mi voluntad me fui.

         Esa noche y todas y cada una de las que pasó en intensivo me preguntaba si iba a amanecer viva, si la volvería a ver, si volvería a escuchar su voz; ¿volveríamos a estar juntos?
       

        Nunca le cuestioné a Dios lo que pasó, nunca me pregunté porqué a ella. Sé que todo en esta vida su propósito tiene y ella encontró ya el suyo. 


         Cada vez que iba a verla en intensivo, en el ascensor le pedía a Dios la fortaleza para poder verla, que no me permitiera derrumbar delante de ella. Después no importaba, delante de ella tenía que ser fuerte. 


            La noche que me llamó y habló me emocioné como nunca. La escuché al fin, pensé que nunca volvería a suceder. Sus primeras palabras para mí fueron “imbécil”. No me importaba, sólo estaba feliz de que pudiera hablar, se estaba recuperando, estaba mejorando.
           

          La visita en PICU era restringida, sólo tenía cinco minutos para verla, y su abuelo siempre me estaba ajorando. Todo el mundo quería verla. Madeline siempre me ayudaba y me quedaba más tiempo, una vez me quedé como dos horas escondido. El primer día después de la operación le llevé un globo que le duró como tres semanas sin vaciarse y ella lo tuvo hasta que la dieron de alta. 

           Sí, como ella misma les ha dicho antes, fue una experiencia horrible, que no le deseo a nadie y que jamás quiero volver a pasar. Me sirvió para darme cuenta de que nadie está exento de nada, que todos somos humanos y podemos caer, cualquier cosa puede pasarle a cualquier persona. Conocí lo que significa el verdadero amor, que no todo es color de rosa, que el amor significa estar juntos siempre, no solo en las buenas. Hoy estamos aquí, mañana no sabemos…

Te amo princesa.”

jueves, 2 de marzo de 2017

Reiniciando...

        

       

       Me preguntan cómo me ha ido en este primer mes... 


       Me he dedicado con mucha pasión a dormir y a comer, ¡porque me lo merezco contra! Tengo una listita de cosas que quiero hacer, empezando por bañarme en la lluvia y poner un buzón frente a mi casa. 

       Todos preguntan qué cómo me he sentido, estoy bien, estoy mejor que nunca. Cuando me preguntan se qué muchos no me creen, pero en realidad estoy bien. Me alimento bien, muy bien, lo más saludable posible, tomo mucha agua y ya no sé lo que es vomitar. Voy de paseo cada vez que puedo, siempre y cuando no interfiera mucho con mi horario de sueño. Estoy yendo a mis citas como se debe y hay una operación en camino, pero confío en Dios de que todo saldrá a la perfección.

       Extraño mucho el hospital, las enfermeras que me añoñaban, a mis doctoras tan hermosas y a Moisés, hasta a las señoras de mantenimiento y el viejito de los "page". Hasta los gritos de Feliciano a las 7AM anunciandote que como el estaba despierto, todos teniamos que estarlo, a Misty buscando algo de comer, a Miró y a Leo ir a molestar, porque ¿qué puede ser mejor que ser despertada con una parranda?. Ni hablar de los pancakes ilegales con Fabi o llenar el piso con corazones y mucho brillo. De verdad que el #TeamOnco es el mejor. Estoy feliz de no volver, pero una parte de mí los extraña mucho, aunque voy casi todas las semanas a verlos.

       Fui a la playa, de hecho fui dos veces. Cuando pise la arena, mi yo interna estaba dando saltitos de felicidad, y ni hablar de cuando entré al agua. En momentos así es que puedes apreciar los pequeños detalles de la vida, que resultan los más importantes. Literalmente estuve todo el tiempo dentro del agua, pero me tuve que ir temprano porque me tenía que lavar el pelo, SIKE. 

       He disfrutado, he salido y sin mascarilla, puedo respirar feliz. He hecho uno que otro desarreglo, pero en general me estoy portando bien. Me está creciendo el pelo, pero es un tema del que no estoy preparada para hablar, mejor dicho para peinarme, y al fin tengo pastañas.


      Entendí cuál es mi propósito, y él de muchos niños como yo. Estamos aquí para cambiar vidas, para alentar a los demás y decirles que nada es imposible, que hay que perder el miedo, vivir sin estrés, porque al fin y al cabo nuestros caminos ya están trazados. Estoy lista para tomar las riendas de mi vida, para empezar de nuevo con todo. Estoy preparando cosas muy chéveres, así que no dejen de leerme, besos.


       PD; Sé que hace tiempo no escribo pero estaba disfrutando ;)

sábado, 14 de enero de 2017

La Última





    Finalmente, mi última quimio. ¡Celebremos! No importa qué pase mañana... ¡Celebremos! Porque hoy si duermo en paz ¡Celebremos! Sin preocupaciones. 

   Ahora mismo me estoy quedando dormida... Les prometo que les cuento mañana. 

                   ✨✨✨

     Al fin se acabó todo, bueno casi todo. No más vomitos, no más dolores innnecesarios, no más quimioterapias. 
     Fue un proceso largo y tedioso, no se los voy a negar, pero lleno de oportunidades que me servirán en mi vida adulta y un aprendizaje que no hubiese obtenido de ninguna otra forma. No pedí nada de esto, ningún ser humano puede ser capaz de desearlo, y a los que fingen tener cáncer u otra enfermedad terminal han llegado a lo más bajo; Dios se encargará de ellos.

     Pensé que está última quimio sería matadora (como el resto de ellas) vomitando y vomitando, con estreñimiento y sin poder moverme, pero si les digo que no vomité, no tuve desgaste fisico ni NADA de efectos secundarios a parte de las típicas nauseas, no me creerán.  

       ¿Qué factor cambió?

    Una compañera de cuarto con iguales intereses a los míos. Pasé la semana entretenida, corrimos por todo el piso, comimos cuanto pudimos, horneamos brownies y pancakes, nos tomamos mil fotos y decoramos toda el área de oncología. El ánimo fue mejor que cualquier ativan, sofrán, pepcid y solumedrol. Quizás si la hubiese conocido antes, mis quimios hubiesen sido un paseo en los canales de Venecia, pero todo tiene su propósito. Gracias Fabi ❤ Prometo venir en el tren a verte y traerte comida cada vez que pueda, hacerte compañía y hacer pijama's party aquí, y cuando sea la última tuya, ahí estaré para celebrarla. I promise. 

     No dejaré el blog, pero tomaré unas vacaciones de él. Tengo un bucket list larguísimo y lo primero que quiero hacer es bañarme bajo la lluvia (aunque sé que a mami no le agradará la idea). 

     Muchas gracias a todos los que me ayudaron en este proceso, a los que donaron sangre/plaquetas para mí y mis compañeritos de piso. A mi cirujana por saber tomar las decisiones correctas, a mi mamita bella por fajarse hasta lo último, a mi papá por ser el carrito del gas, a mi novio por quedarse cuando le pedí que se fuera, a titi Jennifer por salvarme y ayudar con mis permisos. Todos los que me han enviado mensajes de aliento; he leído todos y cada uno de ellos aunque a veces no tenga tiempo de contestarles y a los que me han puesto presente en sus oraciones, GRACIAS. Gracias por cada uno de los detalles que me han traido, desde un simple libro de pintar hasta algo más costoso, la intención es lo que vale. A los que he llamado y me han traido comida, tienen puntitos extra con Dios en el cielo. 






NOTA: ESTO LO CELEBRARÉ EN GRANDEEE COMING SOON 🎊🛍🎉